“Traemos 25 años de una política donde el objetivo era sangrar a Pemex hasta que muriera. Sangrarla en todos los sentidos, financieramente, operativamente y funcionalmente, y todos jugaron un papel el sindicato y el gobierno con este objetivo; en el gobierno actual una de sus prioridades es rescatar la industria nacional bajo el modelo de izquierda”, destacó el Dr. en Economía, Rogelio Cogco.

“Recordemos que entre 1999 y 2001 fue la primera reconfiguración con el proyecto Pemopro que estaba integrado por 3 empresas, la empresa coreana SK, la alemana Siemens y la mexicana Tribasa. Podemos decir que al final de cuentas de la estructura de la producción petrolera en México estaba basada en las 6 Refinerias, el problema no es que sea muy grande o muy pequeña (Refinería Madero) o que ya tenga tantos años (100 años), sino que habrá que ver que a partir de que políticas privatizadoras, como se fue dando la estrategia para que redujera su producción”.

En ese tiempo el gobierno gastó 2,384 millones de dólares, 20% más de lo que se había establecido en un inicio. Actualmente la Refinería Madero produce solo 49 mil 787 barriles diarios de petrolíferos al mes de febrero, esto es apenas el 26% de su capacidad que es de 190 mil barriles al día.

Cogco señaló que en gobiernos anteriores el objetivo era privatizar por privatizar, añade, “Era una buena posibilidad de negocios para la iniciativa privada nacional e internacional con el argumento de que son mas eficientes. Con la reforma energética del 2013 solo se pudo privatizar el 20% pero quedo el resto, que todavía puede rescatar el gobierno y esa es su tendencia”.