La próxima Cumbre de las Naciones Unidas para la Acción Climática es importante ya que los asistentes tendrán la tarea de mostrar la voluntad política para tomar medidas y alcanzar lo antes posible cero emisiones netas de gases de efecto invernadero, afirmó hoy el Papa Francisco.

El derretimiento de los glaciares, la escasez de agua, el descuido de las cuencas y la considerable presencia de plásticos y microplásticos en los océanos son hechos igualmente preocupantes, que confirman la urgencia de intervenciones que no pueden posponerse más”, refirió.

Recordó que “la degradación ha aumentado en las últimas décadas; la contaminación es constante, la explotación agrícola sigue siendo intensiva, y la práctica de arrasar los bosques continúa elevando las temperaturas globales a niveles alarmantes”.

Todo esto sumado al aumento en la intensidad y frecuencia de fenómenos climáticos extremos y la desertificación del suelo están poniendo a dura prueba a los más vulnerables entre nosotros”, precisó.

Hemos creado una emergencia climática que amenaza seriamente la naturaleza y la vida, incluida la nuestra”, precisó, de acuerdo con un mensaje de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.

De acuerdo con los organizadores, la Cumbre de Acción Climática de las Naciones Unidas que se realizará en Nueva York el próximo 23 de septiembre y convocada por el secretario general del organismo, Antonio Gutérres, forma parte de una serie de encuentros que se celebran este año para avanzar en la acción internacional sobre el clima y trabajar para lograr los objetivos de la Agenda 2030 de desarrollo sostenible.

Durante el encuentro los asistentes estudiarán “la forma de mejorar los acuerdos para fomentar las capacidades en los países en desarrollo, mientras que expertos se centrará en métodos de financiación y convocarán a las principales autoridades en esta materia para intercambiar ideas y estudios de casos innovadores“, indicaron.

Apuntaron que los asistentes evaluarán también “los progresos respectivos para 2020 en materia de reducción de emisiones, y ofrecerán un espacio para mostrar los éxitos y desafíos con los que se encuentran a la hora de aumentar la acción y la ambición“.

En la cumbre “los gobiernos tendrán la tarea de mostrar la voluntad política de acelerar drásticamente las medidas para alcanzar lo antes posible cero emisiones netas de gases de efecto invernadero y contener el aumento medio de la temperatura global en 1.5°C frente a los niveles preindustriales, siguiendo los objetivos del Acuerdo de París”, puntualizó el Papa.

El Acuerdo de París, que entró en vigor el 4 de noviembre de 2016, según la ONU, ofrece una oportunidad para que los países firmantes fortalezcan sus acciones ante el cambio climático y frenen el aumento de la temperatura mundial por debajo de dos grados centígrados.

Nicaragua y Siria no forman parte del acuerdo, mientras que el gobierno de Estados Unidos se retiró en el 2017.

El Papa Francisco detalló que el próximo mes de octubre, “la Asamblea especial del Sínodo de los Obispos estará dedicada a la Amazonia, cuya integridad está gravemente amenazada”.

No olvidemos escuchar a los pueblos indígenas, cuya sabiduría ancestral puede enseñarnos a vivir mejor la relación con el medio ambiente”, destacó.

 

NTX/AES/

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