Por Alejandro Guerra.

Guerra al Cine

La película de Batman que necesitábamos que existiera

Cuando se habla de Batman ya se ha dicho todo. Con 80 años de existencia hemos visto prácticamente todas las combinaciones posibles para el caballero nocturno. Desde las versiones más desenfadadas y ridículas hasta las más sórdidas hasta, evidentemente, las más terribles y peor desarrolladas.

Entonces, ¿qué puede aportar una película infantil al extenso mito del murciélago?
The Lego Batman Movie, una película estrenada en el 2017 llegó después de la exitosa y divertida película de Lego, donde veríamos una aventura en solitario de la versión ridícula de Batman del universo de bloques de construcción, un concepto no nuevo como tal, ya que incluso antes de la película Lego existían películas animadas de Lego con superhéroes como Batman, Superman, Mujer Maravilla y un largo etc., que se enfocaban a un público infantil y transmitidas en televisión.

Sin embargo el planteamiento de esta fue por otro lado, ya que aquí se explora algo que muchas veces queda de lado en las interpretaciones del hombre murciélago y es el compañerismo, la familia y el cariño. Muchos han sido los creadores que deciden llevar a Batman al extremo, convertirlo en una figura “muy oscura” que carece de sentimientos o subjetividad, una maquina perfecta de venganza y violencia, sin un toque de carisma o comprensión.

Entiendo que la creen, es perfectamente comprensible que crean que una persona que lleva décadas combatiendo el crimen sin ver cambios caiga en esto, pero, ¿por qué es tan “difícil” hacer un Batman “por las buenas”?, ¿por qué se le tiene miedo al concepto de un Batman que sea más empático?

La historia de Lego Batman (para acortar) radica en el hecho de que Batman ha pasado tantos años siendo el héroe, el ídolo y el salvador que hasta él ha llegado a creer que lo es (ah, mira, como en la vida real). Cree ser una figura por encima de todos los demás, héroes y villanos, pero eso mismo lo ha llevado a una miserable soledad. Con este inicio veremos cómo Batman, a través de la figura de un súper inocente Robin, descubre que no sólo tiene un corazón sino que no es una debilidad ser comprensivo y empático a sus semejantes, incluso llegando a ver la bondad en sus villanos.

La película hace paralelismos muy evidentes en cuanto a la relación de Batman y El Guasón, comparándola con una relación que lleva más de 70 años (esto dicho en la película), comparativa que parte del hecho de que toda la historia de ambos es parte de la vida de los personajes en el filme. Es decir, para ellos han pasado 80 años peleando, sin embargo, como mencioné anteriormente el Batman del inicio cree que no tiene ningún antagónico, cree estar preparado y por encima de todo, ya que ha escuchado una y otra vez que “así es”. (De nuevo, como hoy en día)

En el departamento de la animación he de decir que es de las mejores por computadora, tomando en cuenta que debe parecer una puesta en escena cuadro por cuadro de juguetes reales, siendo muy dinámica incluso con la limitante que da el modelo del juguete original (elemento referenciado en la cinta). Las voces tanto para el idioma original inglés como español para Latinoamérica son al punto y un sensacional trabajo, les añaden mucha vida y personalidad a todos los personajes.

Personalmente pensé que Zach Galifianakis como El Guasón sería malo o no muy bueno pero me quedó con la gran impresión que me dejó.

En cuanto a la comparativa con las demás obras de Batman para medios audiovisuales, he de decir que no es la mejor de todas, ni siquiera es la mejor animada como tal, pero sí es la que quiso tomar la ruta que más evaden los creadores. Siempre hay y habrá cabida para todo tipo de interpretación del cruzado encapotado, desde una “maquina” que es perfecta y que puede vencer a cualquier personaje del universo DC hasta el hombre adinerado que detiene a sus enemigos con onomatopeyas coloridas.

The Lego Batman Movie es una película que todos pueden disfrutar, tanto fanáticos de toda la vida del héroe como personas de cualquier edad que no sean muy asiduos. A título personal, así como con Into the Spider-verse, me alegra la vida saber que alguien, en un lugar disfruta como yo la idea de un Batman que lejos de ser la personificación de la búsqueda ciega de venganza y una excusa de imparable certeza debe ser un símbolo de superación a nuestros miedos, un detonante de valentía para hacer frente a las amenazas.

No será Superman para inspirarnos y darnos la esperanza para ser mejores, pero sí el que nos enseña que debemos enfrentar al miedo y no ceder ante él. Un caballero, y recalco caballero en todo sentido, de la noche.

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