El tema de los pasajeros que fueron descendidos de un autobús cuando se aproximaban a la frontera con Estados Unidos, ha sido una guerra doméstica de diretes entre la Federación y el gobierno de Tamaulipas. 

Primero todo se manejó como un trascendido según reportes, pero desde ese domingo que comenzó a circular la noticia, ya las cosas por el presunto secuestro masivo, pintaban para otro gran escándalo; luego el mandatario estatal Francisco Javier García Cabeza de Vaca, atajó ante los medios de comunicación nacionales y extranjeros que en su fiscalía local no había denuncias de secuestro, ni desapariciones forzadas; incluso intentó explicar que cuando se trata de camiones con migrantes, son custodiados por personal de la Policía Federal hasta la base más cercana del Instituto Nacional de Migración (INM),  se mal entendió y Alfonso Durazo, salió vía twitter a refutar lo dicho por el primer gobernador tamaulipeco emanado de Acción Nacional.

Según la empresa Transpaís, los hechos ocurrieron el pasado 7 de marzo, pero se dio a conocer públicamente hasta el domingo 10, el miércoles 13, la Secretaría de Gobernación (SEGOB), activó el operativo “Búsqueda en Vida Tamaulipas”, en relación a los centroamericanos aparentemente bajados por hombres armados del camión de pasajeros.

En menos de 24 horas de haberse puesto en marcha ese operativo, más de 100 indocumentados han sido liberados, rescatados y/o asegurados en Tamaulipas, la única entidad que no es gobernada por el partido Morena del presidente Andrés Manuel López Obrador, que por cierto de arrebatar la silla gubernamental, Morena tendrá el corredor mexicano más corto entre Colombia, Centro y Sudamérica, pues Chiapas, Tabasco y Veracruz, ahora están bajo el régimen político del Movimiento de Regeneración Nacional. Como dato extra, Tamaulipas con sus once cruces fronterizos, es una tierra prometedora para el tráfico de personas y estupefacientes, un poderoso negocio.

Entonces mientras en la mañanera del jueves se dijo que la Fiscalía General de la República (FGR), no atrajo el caso preciso de este camión de pasajeros, por fortuna antes de la medianoche del mismo día, el Gobierno de Tamaulipas, informó que a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, se está trabajando de manera coordinada y coadyuvante, respecto al caso de las 22 personas, probablemente migrantes, que fueron bajados del autobús de pasajeros el pasado jueves 7 de marzo, en las proximidades de la ciudad de Reynosa.

Cuando el tema se convirtió en una guerra verbal entre el Estado y la Federación, por el bien de todos quienes transitan y habitan el estado de Tamaulipas, se notificó de manera oficial, que ambos gobiernos mediante sus instituciones y corporaciones de seguridad, han desplegado acciones para la búsqueda de estas personas, tanto en territorio nacional como internacional, así como para fortalecer las indagatorias derivadas de la carpeta de investigación iniciada a partir de los hechos denunciados por la empresa transportista, una de las más prestigiadas de la localidad y de origen 100% tamaulipeco.

A una semana del grave acontecimiento que nos recuerda las crisis de inseguridad tamaulipeca de 2010 y 2014, en paralelo, corporaciones de seguridad federal y estatal ya realizan operativos de búsqueda en las inmediaciones del paraje Palos Blancos, en las proximidades del municipio de Reynosa, para tratar de localizar a estas 22 personas, y precisamente un día después de que se puso en marcha el “Operativo Búsqueda en Vida Tamaulipas”, en el cual participan la Secretaría de la Defensa Nacional, la Policía Federal, la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas, la Policía Estatal, la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas y la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas, también se inició el operativo Telurio a cargo de la Policía Federal para la revisión de transporte federal de pasajeros, con objeto de evitar que los autobuses sean utilizados para el tráfico de personas, en este caso migrantes; por cierto una acción recurrente en la trata de personas.

Algo que hace aún más complicado de asimilar este caso del presunto secuestro masivo registrado a menos de cinco meses de iniciada la 4ta Transformación, es que hasta el momento no hay denuncias de familiares de alguna de las 22 personas, ni en México ni en otros países, elemento que contribuye a reforzar la hipótesis del presidente López Obrador, de que se trata de migrantes.

Bueno, menos mal que el Gobierno de México y el Gobierno de Tamaulipas, se han encargado de subrayar que hay un trabajo coordinado, no sólo en este caso sino en la atención y disuasión de la problemática migratoria a través de operativos e investigación de los asuntos que de ello deriven. ¡Miiiiauuuu!

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