En medio de una crisis de seguridad nacional debido a las corporaciones carcomidas por la corrupción y la galopante delincuencia organizada, ex integrantes de la SEMAR en contrasentido al proyecto de nación por un México en paz, promovido por gobierno de la República, se han dedicado a violentar el Sistema Nacional de Seguridad Pública dando de alta a marinos en retiro, amigos e incluso hasta concubinas sin procesos de exámenes de control y confianza en la Policía Vial de Tampico, al sur de Tamaulipas; sí, donde los cárteles quitan y ponen, hacen y deshacen a su antojo.

Desde que el ex presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, declaró la guerra a los violentos, el estado de Tamaulipas, al noreste de México, comenzó a sufrir una aguda crisis de violencia. De cuerpos desmembrados y colgados escurriendo la sangre de sus venas, fue lo menos que padeció la sociedad tamaulipeca; elementos policiacos inmiscuidos en el crimen organizado bajo la responsabilidad de poner a empresarios e hijos de adinerados para convertirlos en víctimas del secuestro, el otro dolor de la sociedad que apenas respira en la actualidad.

Desde entonces los gobiernos, según sus alcances, comenzaron a depurar corporaciones de seguridad pública. Policías, tránsitos, integrantes hasta de protección civil son vistos con reserva, pareciera que cargan el estigma de ser parte de los delincuentes; si hablamos de respeto y/o confianza ayer era nula, hoy se esfuerzan por recuperar el visto bueno del ciudadano honesto.

Desde hace tres años que ganó el Partido Acción Nacional (PAN), con García Cabeza de Vaca como gobernador, Tamaulipas comenzó a ser un estado un poco más armonioso; Enrique Peña Nieto, entonces presidente de México, encargó mucho a su Gabinete Nacional de Seguridad esta entidad, heredaron a la 4T un Tamaulipas más seguro y próspero, una entidad donde hay que moverse con cautela, pero eso sí, con elementos de corporaciones de seguridad con mayor confianza ciudadana, capacitados, preparados para aplicar el criterio en favor del tamaulipeco trabajador, y todo esto gracias al esfuerzo del actual mandatario estatal que dio continuidad a la exigencia social de tener corporaciones íntegras.

Sin embargo, el alcalde de Tampico, Jesús Nader Nasrallah, quien confió la Delegación de Tránsito al capitán David Ruiz Hurtado, está padeciendo una anarquía total, debido a que los elementos acreditados por el mismo sistema Nacional de Seguridad, están siendo dados de baja para contratar cuotas políticas del marino en retiro.

Por tanto, sin el afán de contribuir a una generación de corporaciones honestas que preserven el orden público, la paz social, integridad y patrimonio de las personas el capitán en retiro de la Secretaría de Marina Armada de México (SEMAR), David Ruiz Hurtado, quizás desconozca que trabaja para la ciudad que llegó a ocupar el primer lugar nacional en secuestros, es decir, lo menos que esperaba el tampiqueño a su llegada hace seis meses era que diera de baja a medio centenar de elementos acreditados con mucho esfuerzo por el Gobierno de Tamaulipas, que bajo ninguna circunstancia alguien espera que contradiga las instrucciones y el arduo trabajo del gobernador Cabeza de Vaca, heredando elementos honestos comprometidos con las leyes de seguridad nacional, y la población para restablecer la tranquilidad.

Apenas el fin de semana pasado, al capitán se le hizo fácil dar de baja otro grupo de policías viales acreditados, entre ellos un personaje con más de 20 años de trayectoria, elemento bien identificado y apreciado por los tampiqueños, un tránsito honesto, íntegro, comprometido y preparado con maestría en Seguridad Pública; está certificado y además acreditado incluso como instructor dentro del Sistema Nacional de Seguridad, fue el elemento que capacitó a los nuevos compromisos de la delegación; es un tipo al cual seguido solicitan diversas entidades para capacitar a los elementos de sus corporaciones. No tiene caso que diga el nombre del ciudadano, el capitán lo sabe, él tiene conocimiento, sabe que la ayudantía del gobernador siempre solicitó los servicios del patrullero por su profesionalismo; es más si me apura, los ex gobernadores Hernández Flores y Yarrington Ruvalcaba, si les preguntan por el Kit, sabrán de quién estoy hablando; uno de los policías viales más honestos no solo de Tamaulipas, quizás de todo México.

Estoy seguro que el capitán ni siquiera se sabe el reglamento, puedo asegurar que no está acreditado; el capitán en seis meses dobló las manos; no había existido gobernador que aplicara una política emergente con resultados en la corporación, se percibía orden, una estructura profesional sólida laboral que en los últimos 10 años nadie había logrado. La Delegación de Tránsito en Tampico, Tamaulipas, ya había sido depurada, pero hoy la falta de conocimiento de las leyes, la soberbia, el autoritarismo está dando de baja a los acreditados, ya lleva medio centenar sin que nadie le diga algo como si estuviera solapado para actuar contra la política de seguridad del gobernador; sin justificación, sin término legal siguen despidiendo a los elementos acreditados por el sistema nacional de seguridad pública. Tampico se volverá a descontrolar.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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