Alejandro Rojas Díaz Durán, aspirante a la presidencia nacional de MORENA.

En sus marcas, listos… El más grande y complejo periodo electoral en la historia de México, está por iniciar este próximo mes de septiembre. Se renovará la Cámara de Diputados, pero además habrá actividad en las 32 entidades federativas; por renovación de presidencias municipales, congresos locales o solamente elección de alcaldes.

En 15 se elegirán nuevos gobernadores, y se calcula que los comicios superen los 96 millones de personas con derecho a votar, algo así como 6 millones más que en los comicios de 2018 cuando el ahora presidente Andrés Manuel López Obrador, hizo historia.

Ya se sabe que se disputarán alrededor de 3 mil 500 cargos, 260 más que hace dos años; pero mientras algunos partidos políticos andan analizando sus estatutos internos y otros amenazan con cambiar hasta de nombre. En el mismísimo Movimiento de Regeneración Nacional, brotan los ridículos insensatos como el Director General de Radio, Televisión y Cinematografía, quien anda pagando publicidad en redes sociales para posicionar su nombre diciéndose orgulloso tamaulipeco nacido en Tampico, y que según él está muy comprometido con su tierra que le ha dado mucho.

Pobre presidente de México, pobrecitos los militantes de Morena, pobre de la política mexicana, pobre Tamaulipas y sus habitantes ya directamente amenazados por las ambiciones de este personaje que no lleva ni dos años en el cargo que le confirió el jefe del Ejecutivo, y ya anda pensando en campaña; con personalidades como ésta ¿quién va a confiar en la 4T?

Bueno, con decirle que en Tamaulipas, es más conocido Alejandro Rojas Díaz Durán, un defeño experimentado en la política del centro del país que llegó hace poco más de un año a estas tierras dominadas por el panismo de Francisco Javier García Cabeza de Vaca. Arriesgado el ex colaborador de Marcelo Ebrard, cuando Jefe de Gobierno del DF, agarró su problema por los cuernos y se enfrentó al régimen político local, ya mero hasta le clavan el pitón, pero insiste en lidiar con el cabecismo, al grado de manifestarse abiertamente aspirante a la gubernatura.

Precisamente Rojas Díaz Durán, se pronunció en contra de la propuesta del Presidente provisional de Morena, al considerarla inconstitucional y violatoria de las garantías y derechos humanos y libertades públicas de los mexicanos.

Para Alejandro, que el INEGI tenga facultades de policía investigadora, interventora y de ministerio público, es un paso a un régimen represor, dictatorial y totalitario, por eso mismo critica fuerte a la izquierda radical de su mismo partido que sigue, a decir del personaje: parado en un infantilismo político, como bien lo dijo Lenin, haciéndole el trabajo sucio a la ultra derecha golpista.

Le digo, pobre Morena, no termina de quitarse de encima a Citlali Ibáñez, alias Yeidckol Polenvski; cuando ya se enfrenta a los vivales como el director general de la RTC, y ahora a este nuevo episodio interno entre Alejandro Rojas y Alfonso Ramírez Cuéllar, a quien le tiran con todo a la propuesta hecha por su persona, esto desde los ojos de Durán como un trabajo que siembra la desconfianza y les resta millones de votos para el 2021.

-¿Para quién trabaja?- se pregunta Alejandro Rojas, en relación a Ramírez Cuéllar, y se responde  -Claramente no para Morena y, mucho menos, para el Presidente Andrés López Obrador.-

Crisis en la economía mundial, crisis en la salud pública, crisis en Morena el partido del presidente; ya solo falta que mañana salga Juan Gabriel y el Comandante Supremo lo exonere de todo delito fiscal.

davidcastellanost@hotmail.com
@dect1608

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