EL FRANCOTIRADOR / VA EN SERIO

Les cuento que los tomasistas y geñistas andan con el Jesús en la boca por el susto que se llevaron hace unos días.

 

   Y es que platican que el banco de materiales clausurado en el municipio de Antiguo Morelos, Tamaulipas, era nada menos que de dos implicados en negocios cautivos del poder público estatal, y que además andan prófugos de la ley.

 

   Primero les detallo que el gobierno del estado de Tamaulipas, a través de la secretaría de desarrollo urbano y medio ambiente (Seduma), clausuró un banco de extracción de materiales ubicado en el kilómetro 74.5 de la carretera 85 Mante-Cd. Valles en la Sierra del  Abra.

 

   Ese banco de materiales se ubica poco antes de llegar a Antiguo Morelos, y hasta ahí fueron los inspectores ambientales de Seduma para verificar que todo estuviera en regla y ¿qué creen?

 

   Que no tenían ningún papelito que amparara esa actividad y por lo tanto se procedió a clausurarlo. Vaya pues, esta empresa no tenía los permisos y autorizaciones estatales para extraer material (piedra caliza para producir arena y grava) y estaban violando el Código para el Desarrollo Sustentable del Estado de Tamaulipas. ¡Imagínense!

 

   De todo esto en su momento informó la secretaría de desarrollo urbano y medio ambiente estatal. Es más, los inspectores ambientales de Seduma impusieron sellos de clausura al acceso al Banco de Materiales, a la planta de energía y a la maquinaria.

 

   Pero al paso de los días se ha echado a correr la versión de que ese Banco de Materiales es propiedad de Fernando Cano Martínez (empresario favorito de Tomás Yarrington y mecenas político de Eugenio Hernández Flores) y de Alberto Berlanga Bolado, ex secretario de Obras públicas de Eugenio.

 

   Evidentemente no hay una versión oficial sobre quiénes son los propietarios de dicha empresa de materiales, pero los trascendidos apuntan a que son Fernando y Alberto, coincidiendo además los giros empresariales a los que se dedicaron durante los sexenios 1999-2005 y 2005-2010. En fin, la ley se está aplicando y va en serio.

 

   Y precisamente les cuento que la aplicación de la ley va tan en serio porque aparte del anterior ejemplo, podemos citar también el de los secuestradores que ya empezaron a recibir en este sexenio penas de cárcel acordes a su delito.

 

   Les digo que dos secuestradores que hubieron cometido su horrible delito en un área recreativa de la Carretera Interejidal del municipio de Victoria, acaban de recibir nada menos que 170 años de prisión uno, y 90 años el otro. 

 

  La numeralia de las sentencias del secuestro en Tamaulipas a partir del 2016, es que del mes de octubre de ese año a lo que va de junio de 2018, existen 226 detenidos que están acusados de haber cometido el delito de secuestro.

 

   Y del mes de enero de 2017 al día de hoy podemos contabilizar 36 sentencias a personas que cometieron secuestro, y que ya han recibido penalidades que van de los 200 años a los 40 años para cada una de ellas.

 

   Por lo que podemos decir que va en serio eso de aplicar la ley en Tamaulipas, y se está empezando a sentenciar a quienes ha cometido el horrendo delito del secuestro.

 

   Pero para que el brazo de la ley alcance a los implicados en este tipo de delitos es necesario que haya la denuncia ciudadana, por ello la autoridad estatal invita a que fomentemos la cultura de la denuncia.

 

MAQUIAVELITO

 

   … Sasha Sokol (cantante) sentencia así:

 

   “Un niño inmigrante (víctima)

     Un presidente fascista (Donald Trump)

     Un presidente débil (Enrique Peña Nieto)

     Una jaula (el calvario)”

 

 

osjinuf@gmail.com

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