Cuando la pasión condena; los capturados del Mundial

Argentina, el país de los deportados en Rusia 2018, tiene en los últimos dos años 300 criminales detenidos por concurrir a los estadios. Con ese tipo de casos, los mexicanos no han sido excepción.

Buenos Aires, Argentina –

El tipo puede hacer cualquier cosa para ser distinto, pero hay una cosa que no puede cambiar. Ni él ni yo ni nadie. El tipo puede cambiar de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de Dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar, no puede cambiar de pasión”.

Así dice la línea más recordada del personaje que encarna Guillermo Francella en la película argentina “El secreto de sus ojos”, ganadora de un Oscar en 2010. La escena que sigue es una inolvidable persecución entre las gradas de un estadio al culpable del crimen, un violador que no pudo evitar ir a ver a su querido Racing Club. Aunque ello casi le cueste su libertad.

Fueron muchos los que le dijeron al director Juan José Campanella que nunca un prófugo se iba a meter en un estadio. Sin embargo, el 24 de septiembre de 2017, también en un partido de la Academia, un hombre de unos 30 años fue detenido por la policía, boleto en mano, a punto de ingresar al estadio para ver el empate de su equipo contra San Martín de San Juan, por la Superliga argentina.

Un policía requirió su documento de identidad y descubrió que tenía pedido de captura internacional por abuso sexual. Igual que en la película. Fue uno de los éxitos del programa Tribuna Segura del Ministerio de Seguridad de Argentina, que hasta hoy ha detenido a 363 prófugos de la Justicia en más de 600 controles en estadios que demostraron, una vez más, que la realidad siempre supera a la ficción, y no solo en ese país, pues casos similares también se han dado en los Mundiales, con Rusia 2018 como ejemplo.

MEXICANOS NO HAN SIDO EXCEPCIÓN

Una historia parecida fue la de José Díaz Barajas, el mexicano detenido en el aeropuerto de Río de Janeiro en pleno Mundial de 2014, que era buscado por contrabando de metanfetamina. El hombre llevaba entradas para ver el empate en cero entre México y Brasil junto a su familia, con total impunidad.

“Un día, un policía me dijo que cuando a un barra o a este tipo de delincuentes le pides su documento de identidad lo desnudas”, sintetiza desde Rusia a Mediotiempo Guillermo Madero, el hombre que tiene a cargo la difícil tarea de evitar la violencia en los estadios de Argentina y que acaba de recibir el reconocimiento del ministerio del Interior ruso por el desempeño de su delegación durante el presente Mundial.

En el torneo, más de 30 argentinos fueron deportados por mal comportamiento y pasarán a engrosar las listas negras de admisión a los estadios que ya impidieron el ingreso de mil 258 violentos.

“Hubo más de 34 mil argentinos en Rusia y la gran mayoría tuvo un excelente comportamiento. Detectamos siete personas que estaban en nuestras listas negras por antecedentes de violencia en los estadios y se tuvieron que regresar. Después, hubieron hechos que incluso se viralizaron y los pudimos identificar. La mayoría es gente común, que comete actos de violencia, no barrabravas”, afirmó Madero.

No obstante, es optimista: “Tenemos una curva interesante desde que implementamos el programa Tribuna Segura. La cantidad de prófugos se mantiene y los que tienen derecho de admisión están en baja. Eso quiere decir que los barras están dejando de ir, incluso vemos in situ como van hasta el control y al vernos, se regresan. No llegan siquiera a ser revisados”.

Para Rusia 2018, las autoridades locales no tuvieron que buscar “hooligans” en las gradas o los accesos a los estadios porque desde antes a muchos les negaron el Fan ID, como contó antes del inicio del torneo el líder de los hinchas del país sede, Alexander Shprygin, identificado desde los disturbios de la Euro del 2016 contra aficionados ingleses, aunque él asegura no haber participado en ningún acto de violencia.

“El Mundial de Rusia será uno de los más seguros de la historia”, decía en una entrevista a la agencia DPA. “El nivel de seguridad no tendrá precedentes”.

OTROS CASOS INSÓLITOS

En octubre, en un partido entre Talleres de Córdoba y Patronato de Paraná fue apresada una mujer que estaba por ingresar a una platea junto con sus pequeños hijos. Era buscada por el delito de estafa y los policías debieron convocar a su marido para que recogiera a los niños y poder arrestar a la mujer. Ese mismo día fue identificado otro hombre con orden de captura, pero durante las labores policiales salió corriendo en dirección a las tribunas.

Otro insólito episodio ocurrió en la provincia de Salta, con un joven que dio su documento pero éste empezaba con 20 millones, una cifra demasiado baja para un chamaco que no tenía más de 20 años. La foto era la misma cara del chico, pero avejentado. Los policías descubrieron que la credencial era de su tío, un hombre que tenía pedido de captura por robo.

Sin decirle al joven, convocaron al tío y éste quedó detenido. El sobrino tampoco pudo ingresar al estadio porque estaba en las listas negras y ahora, en suma, también enfrenta una causa por falsificación de documento oficial. Demasiado para perder, aunque es el riesgo de la pasión.

 

 

MEDIOTIEMPO

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