En conmemoración por el movimiento estudiantil de 1968, el Colegio Nacional proyectó, como parte del ciclo “Huehue: diálogos a través del tiempo“, las películas Rojo amanecer y Olimpia, de Jorge Fons y José Manuel Cravioto, respectivamente.

Durante la charla “El 68 y el cine“, Jorge Fons reconoció que para rodar la cinta tuvo que hacerlo en un ambiente de censura y represión que todavía imperaba en la década de los 80, lo que lo obligó a filmarla en una bodega, con poco dinero y una precaria escenografía.

Había que portarse derechito para estar bien con las autoridades. La apertura era algo a lo que aspirábamos, aunque difícil de lograr. Había un trato demasiado hipócrita y represivo que todo el mundo trataba de romper, de hacerlo a un lado, a veces se lograba y otras se echaba uno para atrás“, recordó.

Aclaró que Javier Robles, autor del guión de Rojo amanecer, se lo ofreció en 1987, luego de haber buscado a otros directores como Gregorio Walerstein, “el zar del cine mexicano“, y nadie quiso realizarla debido a que el tema era Tlatelolco, por lo que dicho proyecto se llevó a cabo de una manera discreta en el que nadie cobró.

En tanto, José Manuel Cravioto, director de Olimpia, película animada realizada con estudiantes de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM, entre otros, consideró que de 1968 a 2019 existe una gran pendiente “disfrazada de mucha apariencia de estabilidad, pero salimos a la calle y nos podemos dar cuenta que existen muchos Méxicos, y eso fue lo que me motivó a hacer una película del movimiento estudiantil”.

Ambos directores de cine afirmaron que aceptarían llevar a la pantalla grande temas como el de Ayotzinapa o la marcha feminista, aunque se debe contar con más información sobre esos eventos para comenzar a estructurar una buena historia.

 

NTX/EDT/AGO

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