Los artesanos mexicanos piden respeto a su trabajo, afirmó la subsecretaria de Diversidad Cultural, Natalia Toledo, como un mensaje a los diseñadores internacionales que, dijo, sin derecho toman colores, líneas, formas, bordados y diseños de los mexicanos para aplicarlos en sus prendas de vestir, accesorios y hasta sillas.

Argumentó que los creadores de México dejan en cada pieza que elaboran “un pedacito de su alma y de su corazón, de su cultura y de su forma de ver al mundo“, por lo que a las firmas multinacionales les plantean: “pídannos permiso, no perdón. No queremos su dinero, exigimos que se nos respete”.

Durante una entrevista en el marco de la presentación de los Concursos 2019 del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), la funcionaria de la Secretaría de Cultura federal comentó que las firmas extranjeras han intentado dar dinero a las Asambleas de artesanos, “pero éstas no lo han aceptado”.

Recién llegada de Juchitán a la Ciudad de México, la también creadora artística comentó que en el caso de los bordados que lucen, por ejemplo, los huipiles tradicionales del Istmo de Oaxaca son patrimonio de la comunidad oaxaqueña, “pero no tiene un dueño único ni hay quien tenga la titularidad absoluta sobre esas obras”.

Natalia Toledo, Subsecretaría de Diversidad Cultural.

Yo reconozco un huipil tradicional del Istmo porque me he dedicado a diseñarlos durante años. Si bordo sobre ellos un totopo, estaré proponiendo un nuevo diseño, pero si lo firmo, estaré cometiendo tal vez un plagio, porque esa es una obra comunitaria que se ha construido y enriquecido a través del tiempo”, precisó.

Natalia Toledo indicó que quien actúa de esa manera comete algo indebidoporque esa persona o esa firma no ideó, no pensó ni creó esa obra de arte”, e insistió que se fue construyendo con el paso de los años con amor, pasión y cultura de generaciones que heredan ese saber.

 

Destacó que lo que pertenece a las comunidades como patrimonio no solo de Oaxaca, sino de todo el país, como los textiles, la joyería y otras ramas del arte, es una construcción del yo con el tiempo, como el traje de tehuana al que se le han añadido, quitado y cambiado motivos hasta concretar ese atuendo como es en la actualidad.

Es por eso que Toledo aseveró que cuando una firma extranjera se apropia de un diseño de los pueblos originales de México, inmediatamente se nota y, por lo regular esa falta es hacia esas comunidades.

Si yo tomo algo de (la diseñadora) Carolina Herrera y le digo: estoy haciéndole un homenaje a usted y a su trabajo… ¿qué me diría?”, concluyó la subsecretaria de Diversidad Cultural.

 

NTX/JCC/MSG

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